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Noticias de Nuestra Diócesis

MENSAJE DE ADVIENTO DE NUESTRO OBISPO, RVDMO. WILFRIDO RAMOS ORENCH

 

"En cuanto al día y a la hora, no los conoce nadie, ni los ángeles del cielo ni el Hijo: sólo los conoce el Padre". San Mateo 24:36

 

Mis amados hermanos y hermanas en Cristo:

 

Una vez más en la jornada de fe de nuestras vidas entramos en la Estación del Adviento comenzando así un nuevo año litúrgico.

 

Adviento es sinónimo de 'Advenimiento'; es decir, tiempo de anticipación y espera santa. Estamos en espera de la 'Parusía' o Segunda Venida del Señor. Como bien nos dice San Mateo, "no sabemos ni el día ni la hora, sólo el Padre lo sabe..." Por lo tanto hemos de estar preparados para que ese momento anticipado no nos coja desapercibidos o por sorpresa.

 

Considero que esta actitud de preparación es fundamental en los momentos históricos que estamos viviendo en nuestro amado terruño borincano como Iglesia y como pueblo. Son tiempos de incertidumbre y de ansiedad pues no estamos seguros de lo que ha de venir. San Pablo en su Carta a los Romanos nos recuerda "que es hora de despertar del sueño, y que debemos revestirnos con la armadura de la luz..." Esta no es otra que la actitud de fe y de esperanza que debemos mantener pues, en última instancia, somos un pueblo de fe y esperanza cifradas en un Señor resucitado, Dios de la verdad y la vida.

 

Oportunidad y urgencia son los temas más inmediatos y centrales ante nosotros. La oportunidad de abrirnos en oración y discernimiento al Espíritu de Dios para que nos guíe en las posturas y decisiones que hemos de tomar con amor, respeto, humildad, transparencia e integridad. Hemos de recordar que somos un pueblo santo y como tal nos debemos a Dios. Es hora de estar despiertos y despojarnos de todas aquellas cosas que nos alejan de la voluntad y los propósitos de Dios que en muchas ocasiones no entendemos ni queremos comprender. Usando una metáfora de Isaías, el profeta de la santidad, los exhortó a que "subamos al monte del Señor", al lugar más alto que podamos aspirar para estar ante su presencia y así hacer nuestra su visión para el nuevo Reino que somos llamados a construir.

 

Tengo la esperanza que sea este alto lugar ante la presencia del Señor que nos caracterice tanto al Clero como al laicado según nos preparamos y acercamos a la elección de nuestro próximo Obispo(a). Confío evitemos toda dinámica dañina que puede ser tan nociva al espíritu de amor, unidad y respeto que nos debe caracterizar como comunidad de fe. Es un proceso del Espíritu de Dios y nada ni nadie lo deben contaminar.

 

Al igual que la mujer en estado de embarazo, nosotros estamos en un estado de preñez anticipando 'dar a luz'. El fruto anticipado es una nueva criatura, una nueva forma de ser y de hacer las cosas: nuevas actitudes, nuevas visiones, nuevos compromisos, un nuevo nacer y renacer para continuamente irnos transformándonos y re-inventándonos en amor y servicio a Dios y a nuestro prójimo.

 

"De las espadas se forjarán arados y de las lanzas instrumentos de trabajo..." Hagamos esta visión de Isaías la nuestra en este tiempo de Adviento que precede la       Natividad de nuestro Señor Jesús. Dios se da en regalo a nosotros para que así nosotros nos demos en regalo a otros promoviendo el bienestar común y nuestra plena realización como hijos e hijas de Dios.

 

Dios los bendiga y los llene de toda su gracia. Su fiel servidor en Cristo,

 

 

+Wilfrido Ramos Orench

Obispo